Lo más importante es: Ministrar a Dios. El propósito del Ministerio de Adoración es de motivar a los santos a practicar Su presencia (Salmo 95:2-3), y que lo adoren (Sal. 81:1-2):
• Por quien Él es, sus atributos (Sal. 57:7-10, Sal. 71:22-23)
• Por sus obras maravillosas (Sal. 98:1-8; Sal. 92:1-4)
• Porque Él es nuestro Salvador (Is. 43:25).
También, edificar a los santos dirigiéndolos en una adoración genuina y ferviente: enseñándoles y exhortándoles a través de cánticos e himnos que tienen verdades bíblicas (Col. 3:16; Ef. 5:19).
Otro de los propósitos es reforzar el sentido de unidad en el cuerpo local.
La hermana Damaris Ramírez, junto al hermano Pablo Cisneros, como Director Musical, dirigen el Grupo de Alabanza, trayendo a El Camino amor para Dios, compromiso y dedicación.