Ministerio de Oración 
La Biblia nos dice en 1ra Tesalonicenses 5:17,   “Orad sin cesar”. Creemos que es necesario buscar a Dios diariamente, a través de la oración. Por eso, exhortamos a la membresía a que separen un tiempo diariamente, para tener un momento devocional con Dios. También, varias veces al año, tenemos Campañas de Oración de 48  horas contínuas (sin cesar),  para buscar el favor de Dios.
 
* Dentro de este ministerio, tenemos un pequeño grupo de hermanas que no trabajan fuera del hogar, y que se reúnen los martes en la mañana para orar en el templo o en algún hogar con necesidad.  Tenemos comunicación con Dios, compartimos entre nosotros, y también con las otras personas con las cuales hemos podido convivir.
* Hemos puesto en acción el amor y la solidaridad que debemos tener como hermanos en Cristo que somos.  Así como cuando una parte del cuerpo sufre, el resto se duele, sufrimos ante el dolor de uno de los miembros del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.  Y nos alegramos también con la alegría de otros, y el poder apoyarnos unos a otros, como una familia que somos.  También, por medio de este ministerio algunas personas han podido conocer de nuestra iglesia y han venido a los pies del Señor.
* Es nuestro deseo de que nuestro grupo crezca en número.   Pero oramos para que podamos crecer espiritualmente y que Dios nos guíe a donde hay necesidad, como hasta ahora lo ha estado haciendo.  Le pedimos sabiduría para seguir haciéndolo, y que agregue personas que puedan servir de apoyo y traer nuevas ideas al grupo.  Confiamos en la promesa que nuestro Señor Jesús nos dijo: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.  Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”  ( Mateo 18:19-20)
* La hermana Patricia Jara es la líder de este ministerio, quien vive totalmente agradecida a  Dios por haber llegado a su vida cuando más lo necesitaba y darle Su amor y perdón.  En especial el haber llenado ese vacío que sentía y ver lo que Él ha hecho en la vida de su esposo e hijas.  Deseaba servir en la iglesia, pero no sabía cómo, hasta que el Pastor se le acercó y le pidió que se hiciera cargo del Ministerio de la Oración.