La Palabra de Dios dice en 1ra de Corintios 1:26,
Pues mirad, hermanos, vuestro llamamiento, que no muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles son llamados.
Estoy suscrito a un boletín diario para líderes cristianos. Siempre me envían artículos que son de gran bendición para mí, tanto para mi vida, como para el Ministerio que Dios ha puesto en mis manos. La semana pasada recibí uno muy especial, pues me hizo recordar el por qué Dios elige a las personas para que hagan el trabajo de Su Reino. El título del artículo captó mi atención inmediatamente, ‘El Próximo Billy Graham podría estar borracho ahora mismo’. Después de leer ese artículo, recordé acerca de mi propio llamado al Ministerio.
Todavía me parece increíble que el Señor me hubiese llamado a Su servicio. En primer lugar, yo me oponía a todo lo que tenía que ver con el cristianismo –aún cuando siempre decía que era parte de la iglesia tradicional, en la cual fui criado y educado, y que hablaban del mismo Dios. También rechazaba a cualquier persona que trataba de compartir el Evangelio conmigo, llamándolos –"hipócritas" (¿le suena familiar?). Por último, disfruté demasiado mi vida social, con sus muchas reuniones familiares, las fiestas sociales, las actividades deportivas, etc., y por supuesto, con bebidas alcohólicas. Yo cumplía mi papel como esposo y padre, pues proporcionaba todo lo necesario para cubrir sus necesidades materiales. Pero fallaba, como el líder de mi hogar, y me quedaba corto en cuanto a lo que Dios esperaba de mí. Yo no veía que hubiese ningún problema en cuanto a mi relación con mis seres queridos, debido a mi ceguera espiritual (una afección que todos sufrimos cuando estamos sin Dios).
Esto es lo asombroso de nuestro Señor y Salvador. Él sabe quiénes somos, Él sabe lo que tenemos en nuestro corazón, Él sabe en dónde hemos estado, sobre todo, sabe lo que estamos haciendo; aún así, Dios opta por amarnos a nosotros y escoge a algunos de nosotros para hacer Su obra como siervos del Reino a tiempo completo. La única palabra que viene a mi corazón para expresar Su amor y Su gracia hacia mí es: “WOW!” Pues, como dice Su Palabra: “…lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte…” (1 Corintios 1:27).
Estoy agradecido a Dios porque me amaba aún cuando yo rechazaba todo lo que tenía que ver con Él. Estoy agradecido por las numerosas personas que no renunciaron a orar por mí y siguieron amándome
–demostrándome que eran verdaderos seguidores de Cristo– especialmente, mi esposa. Estoy agradecido, aún cuando sé que no merezco Su amor, de que Él me ha escogido desde el Principio para Servirlo. Oro por todos aquellos que no renunciaron a amar a un borracho, y oro por nosotros, para que mostremos el amor de Dios a todos aquellos que viven su vida lejos de Él. Recuerde su propio caminar antes de recibir a Cristo como Salvador; nunca sabemos a quién el Señor va a utilizar de manera poderosa para Su Reino.
Sea bendecido en el Nombre del Señor,
En Su Nombre,
Por Su gracia,
Para su Gloria,
Hno. Félix S. Cornier
"El que ama la instrucción ama la sabiduría; Mas el que aborrece la reprensión es ignorante". Proverbios 12:1